Tiempo de resucitar

Cuesta recuperarse de la tortura de la Semana Santa.  Cuesta recuperarse de la tortura de las multitudes que asisten embelesadas a espectáculos espantosos. Miles de ojos contemplando la imagen de un hombre coronado de espinas, con goterones de sangre cayéndole por la cara, expuesto al mundo medio desnudo, clavado en una cruz. Miles de ojosSigue leyendo «Tiempo de resucitar»