Hay momentos en que algo pasa que excita las emociones y las emociones pinchan las glándulas y las glándulas segregan sustancias que alteran el cuerpo y esa perturbación momentánea de la normalidad se queda en la memoria para siempre. Un día de 1958 algo me perturbó de tal manera que determinó el rumbo que ibaSigue leyendo «Cuando la mayoría se detesta»